Especialistas advierten que la “demencia senil” es un concepto erróneo y que la clave no está en suplementos mágicos, sino en cuatro pilares de estilo de vida que pueden cambiar el futuro de nuestra salud mental.
En la consulta médica, las preguntas se repiten como un eco: “¿Qué suplemento puedo tomar para la memoria?” o “Si mi padre tuvo Alzheimer, ¿estoy condenado?”. Ante la búsqueda de una respuesta mágica, la ciencia médica es tajante: no existen métodos infalibles de un solo paso, pero sí estrategias comprobadas para prolongar la calidad de vida y la funcionalidad.
Hoy en día, la sociedad vive más años, lo que nos expone inevitablemente a enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, los expertos proponen un cambio de paradigma: dejar de normalizar el olvido como “cosa de la edad” y sustituir el viejo concepto de “demencia senil” por el de envejecimiento exitoso.
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El cerebro como un músculo: ¿Qué dice la ciencia?
Para mantener la agilidad mental y la velocidad en la toma de decisiones después de los 60 o 70 años, la literatura médica sugiere enfocarse en cuatro pilares fundamentales:
1. El ejercicio físico: El mejor oxigenador
No hay mejor combustible para las neuronas que el movimiento. La recomendación es realizar actividad física regular. Para quienes sufren de problemas articulares, actividades de bajo impacto como la natación son ideales. Lo importante es la constancia; el movimiento es, por definición, el mejor oxigenador cerebral disponible.
2. Ejercicio mental activo: Más allá de las sopas de letras
Aunque las sopas de letras son populares, los médicos sugieren actividades que desafíen realmente al cerebro. El objetivo es obligar a la mente a analizar, crear estrategias y resolver problemas.
- Recomendaciones: Jugar ajedrez, aprender un nuevo idioma, iniciar un oficio o una manualidad. Aprender algo nuevo fortalece las conexiones neuronales de la misma forma que una pesa fortalece un bíceps.
3. El poder de socializar
La pandemia de COVID-19 dejó una lección clara: el aislamiento detona el deterioro cognitivo. El ser humano es social por naturaleza. Mantener conversaciones, interactuar con pares y sentirse parte de un grupo es vital para que las neuronas se mantengan conectadas. No se trata de ser “el alma de la fiesta”, sino de evitar el aislamiento que marchita la agilidad mental.
4. Salud integral: Un cuerpo sano para una mente sana
El cerebro no es un órgano aislado. El control estricto de la glucosa, la presión arterial, la alimentación y la hidratación es preventivo. Un cerebro llegará con menos “cicatrices” a la vejez si el corazón, los riñones y los pulmones funcionan correctamente.
“El objetivo no es tener un cerebro de 20 años toda la vida, sino mantener la independencia y la funcionalidad el mayor tiempo posible”, señalan los expertos.
En un mundo donde la esperanza de vida sigue creciendo, el reto no es solo vivir más, sino vivir mejor. La medicina actual invita a tomar acción hoy para asegurar que, al llegar a edades avanzadas, sigamos siendo dueños de nuestros recuerdos y de nuestra autonomía.
Texto de: Moisés Rubio, neurólogo clínica y académico de la UAG
