Enero representa la oportunidad perfecta para resetear rutinas y recuperar el equilibrio perdido tras los excesos de las fiestas. Sin embargo, el secreto de una alimentación saludable no está solo en la fuerza de voluntad, sino en la planeación estratégica de las compras.
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Enero suele ser un mes de transición marcado por el cansancio, la inflamación abdominal y el desorden en los horarios. Para revertir estos efectos, el primer paso ocurre antes de salir de casa: en la alacena y el supermercado.
La regla de oro: El inventario previo
Antes de realizar cualquier compra, es fundamental realizar un diagnóstico del hogar:
- Revisa tu alacena: Identifica qué productos están por caducar.
- Detecta faltantes: Haz un recuento real de frutas, verduras, lácteos y proteínas.
- Verifica el espacio: Asegúrate de tener lugar suficiente en el refrigerador para evitar que los alimentos frescos se estropeen por falta de orden.
Estrategias para una compra inteligente y económica
Comprar de forma consciente no solo beneficia tu salud, sino también tu bolsillo. Los expertos recomiendan:
- Listado por categorías: Divide tu lista en grupos (frutas, verduras, leguminosas, enlatados). Esto agiliza el recorrido y evita las vueltas innecesarias por los pasillos.
- Presupuesto cerrado: Define un monto máximo para evitar las “compras por impulso” de productos que no necesitas.
- Prioriza lo local y de temporada: Las frutas de estación son más económicas y contienen más nutrientes.
- A granel y sin modas: Opta por mercados locales y evita los llamados “superfoods” de moda, que suelen elevar el costo del ticket sin ofrecer beneficios mágicos.
Consejo Pro: No olvides incluir leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos). Son una fuente de proteína económica, versátil y altamente nutritiva que puede sustituir a las carnes rojas.
El plato ideal: Variedad y equilibrio
Para asegurar un bienestar integral, tu carrito debe reflejar diversidad. Una alimentación natural impacta más rápido en el físico y la energía que cualquier dieta restrictiva. Asegúrate de incluir:
- Colores diversos: A mayor variedad de colores en vegetales, mayor rango de antioxidantes.
- Fibra y proteínas magras: Esenciales para mejorar la digestión y mantener la saciedad.
- Hidratación constante: Reducir el azúcar añadida y los ultraprocesados es clave para recuperar el ciclo del sueño.
La constancia es el verdadero reto
Iniciar un plan de compras en enero es una acción práctica, pero mantenerlo es una estrategia de vida. La clave para no abandonar es la preparación (Meal Prep): elegir un día de la semana para cocinar o lavar los vegetales con antelación.
Al cabo de unos meses, notarás que el desperdicio de comida disminuye y tu salud mejora de forma sostenible. Recuerda: en nutrición, lo difícil no es empezar, sino mantener la constancia.
Texto: Paulina Elizabeth Ochoa Moreno, profesora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la UAG
