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¿Se te “subió el muerto”? La ciencia detrás de la parálisis del sueño y cómo controlarla

¿Se te "subió el muerto"? La ciencia detrás de la parálisis del sueño y cómo controlarla
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Despertar en medio de la noche, intentar moverse y descubrir que el cuerpo no responde es una de las experiencias más aterradoras que una persona puede vivir. En México y otros países de Latinoamérica, este fenómeno se conoce coloquialmente como “que se te suba el muerto”. Sin embargo, lejos de ser un evento sobrenatural, la medicina lo define como parálisis del sueño.

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¿Qué ocurre realmente en tu cerebro?

La parálisis del sueño es una descoordinación temporal entre los músculos y la conciencia. Ocurre específicamente en la transición hacia o desde la fase REM (Rapid Eye Movement), etapa donde el cerebro está muy activo pero el cuerpo entra en un estado de atonía (parálisis total) para evitar que actuemos lo que soñamos y nos lastimemos.

Durante un episodio, la persona despierta abruptamente mientras el cuerpo sigue “apagado”. Esto explica por qué:

  • Ves sombras o figuras: El cerebro aún está procesando alucinaciones propias de los sueños y las proyecta en la realidad.
  • Sientes que te ahogas: Aunque respiras a través del diafragma de forma automática, la incapacidad de controlar los músculos del pecho genera una sensación de opresión.
  • Sientes pánico: Al despertar de golpe, los neurotransmisores como la noradrenalina se activan, disparando la alerta de “lucha o huida” sin que puedas moverte.

Factores de riesgo: ¿Por qué sucede?

Expertos señalan que este trastorno no es peligroso por sí mismo, pero es una señal de que algo en nuestra higiene del sueño no está bien. Los principales detonantes son:

  1. Privación de sueño: No dormir las horas suficientes.
  2. Horarios irregulares: Cambiar constantemente la hora de acostarse y levantarse.
  3. Estrés y ansiedad: Altos niveles de carga emocional durante el día.

La respiración diafragmática: Tu “botón de pánico”

Si te encuentras atrapado en un episodio, la clave es controlar el sistema nervioso parasimpático para reducir la ansiedad. La herramienta más eficaz es la respiración diafragmática.

Cómo practicarla:

  • En lugar de intentar mover los brazos o piernas (lo cual aumenta el pánico), enfócate en inflar el abdomen al inhalar, sintiendo la presión debajo de las costillas.
  • Mantener este ritmo envía una señal de calma al cerebro, permitiendo que la conciencia y los músculos vuelvan a sincronizarse más rápido.

Recomendaciones para prevenir futuros episodios

Para reducir la probabilidad de experimentar esta angustiante situación, los especialistas recomiendan:

  • Dormir entre 7 y 9 horas diarias de forma consistente.
  • Gestionar el estrés mediante ejercicio físico o técnicas de relajación.
  • Higiene del sueño: Evitar pantallas antes de dormir y mantener la habitación oscura.
  • Atención profesional: Si los episodios son recurrentes, se sugiere acudir a un especialista en salud mental para realizar Terapia Cognitivo-Conductual o consultar a un médico para mejorar la calidad del descanso.

La parálisis del sueño es un proceso biológico comprensible. Entender que no hay una presencia real en la habitación es el primer paso para restarle poder al miedo y recuperar el control del descanso.

Texto: Julieta Edith Albarrán Ayala, profesora de Ciencias Clínicas y David Gerardo Castillo Priego, estudiante de Psicología de la Universidad Autónoma de Guadalajara


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