El síndrome del “corazón roto”, que afecta principalmente a mujeres después de los 50 años, puede revertirse en semanas con atención médica oportuna.
Lo que parece un infarto fulminante podría ser, en realidad, una respuesta extrema del cuerpo ante un impacto emocional. El Síndrome de Takotsubo, popularmente conocido como el síndrome del “corazón roto”, es una disfunción cardíaca temporal que requiere atención inmediata, según advirtieron especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Te podría interesar:
¿El cáncer contra el Alzheimer? Descubren una inesperada “arma biológica” que limpia el cerebro
Aunque sus síntomas son idénticos a los de un ataque al corazón, su origen no es una arteria tapada, sino un evento de estrés físico o emocional intenso, como la pérdida de un familiar, un despido o un asalto.
¿Cómo identificarlo? Síntomas de alerta
El doctor Porfirio Eduardo Martínez Gutiérrez, jefe de la División de Tórax y Cardiovascular del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco, explicó que el cuadro clínico es indistinguible de un infarto convencional. Los pacientes suelen presentar:
- Dolor intenso en el pecho (torácico).
- Dificultad para respirar.
- Sudoración fría, náuseas y vómitos.
- Deseo urgente de evacuar y erizamiento del vello.
“Ante estos síntomas, es vital acudir a urgencias de inmediato. Aunque el Takotsubo es poco frecuente, en la mayoría de los casos el paciente sí estará sufriendo un infarto real; la rapidez en la atención define el pronóstico”, señaló el especialista.
El perfil de riesgo: Mujeres posmenopáusicas
A diferencia de las enfermedades coronarias crónicas, este padecimiento no siempre está ligado a la hipertensión, diabetes o tabaquismo. Sus características principales son:
- Población afectada: Más del 80% de los casos ocurre en mujeres posmenopáusicas (promedio de 68 años).
- Causa biológica: Se debe a una liberación excesiva de adrenalina (catecolaminas), efecto que se potencia tras la disminución de estrógenos en mujeres mayores de 50 años.
- Recuperación: Con el manejo médico adecuado, la función del corazón puede revertirse y normalizarse en un periodo menor a tres semanas.
Prevención: El ejercicio como escudo emocional
Para reducir el riesgo de este daño cardíaco, el IMSS enfatiza la adopción de hábitos saludables que ayuden al cuerpo a procesar el estrés.
| Recomendación | Acción sugerida |
| Actividad física | Al menos 150 minutos semanales (caminata o natación). |
| Alimentación | Priorizar agua simple y evitar ultraprocesados o azúcares. |
| Salud mental | Contar con redes de apoyo (familia y amigos) para eventos difíciles. |
“El ejercicio ayuda a reducir de manera orgánica la concentración de adrenalina en la sangre”, concluyó Martínez Gutiérrez, subrayando que el acompañamiento emocional es fundamental para que el corazón no sufra las consecuencias de las crisis inesperadas de la vida.
