• martes, octubre 13, 2026 4:14 pm

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Siapa: agua puerca, para los molinos políticos
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Con el proceso electoral en marcha, era previsible que la crisis del SIAPA fuera utilizada como botín político y nunca como ahora embona a perfección la frase de que cada quien “lleva agua a su molino”.

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El problema es que de la grave escasez del líquido y ahora la mala calidad que llega a los cientos de miles de hogares de la capital de Jalisco, nadie se salva.No se libran de culpa los gobiernos del PRI que por décadas “patearon el tubo” (para ser más alegóricos en vez del bote) y no dieron mantenimiento a plantas potabilizadoras, el acueducto, ni renovaron la vetusta red de distribución.

Aunque es un añejo sistema, un estudio elaborado por el SIAPA en 2010 arrojó que era urgente renovar el 24 por ciento de una red de más de tres mil kilómetros de tuberías de agua potable que entonces tenían entre 30 y 70 años, pero que hoy suman 46 y 86 años; además de 300 mil tomas antiguas.

Por si fuera poco, convirtieron al organismo operador del agua en un reducto a manos de un grupo político que lo regenteaba sin tomar en cuenta perfiles técnicos.También los tres gobiernos panistas en Jalisco eludieron la renovación de redes y fallaron con presas que nunca pudieron construirse. El más absurdo de los proyectos fue Arcediano en la barranca de Huentitán que pretendía aprovechar las contaminadas aguas del río Santiago. 

Cuando entrevisté a Enrique Dau Flores, director de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) en el gobierno de Francisco Ramírez Acuña, rechazó que el Santiago tuviera metales pesados, lo que estudios oficiales así lo demostraban y en fechas recientes fueron encontrados en el agua enviada por el SIAPA.

Con el priísta Aristóteles Sandoval tampoco invirtieron en renovar redes de distribución. Incluso el entonces gobernador faltó a su palabra de impedir la desaparición de Temacapulín, Acasico y Palmarejo con la presa El Zapotillo y su administración pagó 90 millones de pesos a la oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) con el fin de avalar la cortina a 110 metros de altura.

Enrique Alfaro, el mandatario de Movimiento Ciudadano, inició su gobierno con una apuesta que desbordaba sus atribuciones: revivir el río Santiago. El 7 de diciembre de 2018, en su segundo día, llevó a medios de comunicación a una gira a la zona donde selló el compromiso de resurrección, a sabiendas que era una tarea imposible sin el apoyo del gobierno federal como sucedió. 

Además, para concluir su mandato, presumió haber conseguido garantizar el abasto de agua para la metrópoli por 50 años, lo que por supuesto tampoco es cierto. Alfaro falló con El Zapotillo, no sacó adelante la presa El Purgatorio, ni construyó el acueducto de Calderón a la potabilizadora de San Gaspar.

El gobierno federal, por su parte, también queda a deber. Hacen falta obras de electrificación y bombeo para llevar el agua de El Zapotillo al sistema El Salto-La Red-Calderón y de ahí a Guadalajara, una inversión de 8 mil 500 millones de pesos que debe aprobar la Cámara de Diputados.

Y en el caso de Morena, hoy somos testigos de un juego electoral maquiavélico. Por una parte, la presidente Claudia Sheinbaum ofrece apoyar a Jalisco con los recursos para sortear la crisis del SIAPA y por otra parte los aspirantes a algún cargo en el 27 aprovechan la piñata para tundirles a los gobiernos de Movimiento Ciudadano.

En esta madeja que provoca el “agua puerca”, irónicamente el menos responsable parece ser Pablo Lemus a quien le estallaron en pleno rostro años de equivocaciones y omisiones de todos los colores (su plan de rescate será motivo de una futura entrega).

Si acaso, habrá que mencionar, que en el reciente zafarrancho ocurrido en Casa Jalisco, la táctica empleada para contener al “grupo de choque” que llegó a romper la manifestación pacífica, fue a todas luces equivocada. Era una protesta por la mala calidad del líquido y el tandeo que los dejará sin el servicio y fueron utilizados chorros de agua contra los “generadores de violencia”. Más pólvora para llevar a los molinos. 

Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com

Columna publicada en: Siapa: agua puerca, para los molinos políticos


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