• lunes, octubre 12, 2026 7:43 pm

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Lemus: represión #AlEstiloJalisco
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Más allá de si fueron más de 10 mil los manifestantes que reconoció el Gobierno del Estado -cifra creíble- o los 4 mil 500 que contabilizó tramposamente Protección Civil del Estado -que evidencia cómo manipulan las cifras a su conveniencia-, la realidad es que a menos de 60 días de cumplir apenas dos años en el gobierno, Jesús Pablo Lemus Navarro ya quedó marcado como el segundo gobernador de Movimiento Ciudadano -obviamente después de Enrique Alfaro Ramírez- que recurre a la represión en contra de ciudadanos que, en esta ocasión, se apostaron frente a Casa Jalisco para exigir el cumplimiento de un derecho fundamental: recibir agua limpia, potable, que puedan consumir sus familias.

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Y en esta conducta represora involucró a una noble institución que cuenta con una amplia simpatía social: el Cuerpo de Bomberos, cuyos elementos fueron los encargados de agredir a los manifestantes con chorros de agua, la misma que motivó la marcha-manifestación de la Minerva a Casa Jalisco. ¿Querían agua? Lemus se las dio a chorros, de manera agresiva, a los quejosos.

Y no sólo eso, sino que también su gobierno le respondió a los manifestantes con gases lacrimógenos que lastimó, incluso, a menores de edad. ¿Se justificaba este grado de agresión? Ante lo reportado, definitivamente no.

Algo más: Jesús Pablo Lemus, como es su costumbre, volvió a mentir. Y en esta ocasión les mintió a los estudiantes del ITESO, en particular, y a la ciudadanía, en general, pues el jueves, con los primeros, y el viernes, a través de un video, a los segundos, les prometió que podrían manifestarse sin temor alguno, que no utilizaría la fuerza pública en su contra. Pero hizo todo lo contrario: mandó reprimir y detener a los ciudadanos que exigían agua limpia, mientras nada hizo en contra de quienes asistieron a provocar, a realizar desmanes, a agredir a los elementos de seguridad, todos ellos identificados como miembros del denominado “Bloque Negro”.

¿O a cuántos de estos agresores se detuvo? Hasta el momento se habla de 39 personas detenidas, algunas ya fueron dejadas en libertad desde ayer por la noche, pero todas ellas tienen nombre y apellido, no estaban encapuchados, dieron la cara, no ocultaban su rostro. Muchos de ellos son estudiantes y catedráticos universitarios. El ITESO y la Universidad de Guadalajara reclamaron y exigieron que fueran puestos en libertad sus alumnos y maestros detenidos. Ayer mismo, inmediatamente circularon listas con nombres y apellidos de los manifestantes que fueron llevado a la Fiscalía del Estado. Todos eran identificables. Ninguno se escondió debajo de una capucha o pasamontañas. La información que se tiene al momento es que los detenidos fueron ciudadanos que asistieron a reclamar agua limpia en sus viviendas.

¿Por qué no se detuvo a ninguno de los integrantes del “Bloque Negro”? Y si se hizo, ¿quiénes y cuántos son? Deben ser exhibidos como los promotores de violencia que son. La Secretaría de Seguridad habla de un grupo de 400 personas identificadas como los que organizaron y azuzaron las agresiones y la violencia, pero es una cantidad cuestionable por lo que se vio en los videos que circularon en las redes sociales en los que, en cambio, se observa cómo los elementos de seguridad “cazaron” -literal- a manifestantes distantes de la zona donde “explotó” la violencia. Incluso, se observa cómo elementos vestidos de civil “cazaron” a quienes se encontraban en primera fila y no tenían el rostro cubierto.

Vale preguntarse: Ante la experiencia en otras manifestaciones locales y nacionales, ¿No se previó la presencia del llamado “Bloque Negro” en esta manifestación? ¿No se previno la participación de estos y la estrategia para impedir que hicieran lo que saben hacer, que es generar violencia? ¿Dónde quedó la “Inteligencia” de Gobierno? ¿Cómo es que a sabiendas de que se llevaría a cabo una manifestación y que podía suceder lo que sucedió, el responsable de la política interior, el Secretario General de Gobierno, se fue de vacaciones (dicen que anda en España)? ¿No era necesaria su presencia en Jalisco? ¿Daba igual si estaba o no estaba en el Estado?

Ya tiempo atrás, Lemus Navarro dio muestras de su poca tolerancia a las manifestaciones cuando sus cuerpos de seguridad arremetieron contra los manifestantes -entre ellos mayoritariamente jóvenes-, por la aplicación del “tarifazo” al transporte público.

Anótese: No hay que perder de vista que las manifestaciones en el aún muy corto gobierno de Jesús Pablo Lemus han tenido que ver con causas sociales, no políticas: El abusivo aumento a las tarifas del transporte público y el agua puerca, sucia y pestilente que un organismo gubernamental como el SIAPA distribuye en las viviendas de la zona metropolitana. Y ambos problemas -el segundo llegó a crisis-, fueron responsabilidad del gobierno de Movimiento Ciudadano.

Pero mientras da la cara a los jaliscienses, Jesús Pablo Lemus queda marcado como el gobernador que regresó los tandeos a la zona metropolitana y como el segundo Mandatario de Movimiento Ciudadano que reprime las manifestaciones de ciudadanos que reclaman solución a problemas sociales que los afectan y que nada tienen que ver con asuntos políticos-partidistas. Una represión… al estilo Jalisco.

Columna publicada en: Lemus: represión #AlEstiloJalisco


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