En términos generales, luego de que la dirigencia nacional de MORENA reveló el nombre de los 17 personajes que serán coordinadores para la Defensa de la Transformación y Soberania Nacional en igual número de estados, la nota destacada por los medios de comunicación, analistas y columnistas fue que de todos ellos, tres pertenecen al Partido Verde Ecologista de México con el que, junto con el Partido del Trabajo integran la alianza “Sigamos Haciendo Historia”.
Te recomendamos:
Pragmatismo y negociación de Claudia Sheinbaum
Los verde-ecolgistas que lograron la nominación como resultado de las famosas, pero también polémicas y hasta cuestionadas encuestas fueron: Eugenio Segura, en Quintana Roo; Jasmine Bugarín, en Nayarit; y Manuel Cota Cárdenas, en Baja California Sur. Los tres son colocados en la antesala no sólo de la candidatura, sino de la gubernatura misma de sus estados, de acuerdo a las encuestas que pronostican un triunfo morenista en ellos. A esto hay que sumarle que en San Luis Potosí acordaron no contender en alianza y, de esta manera, el PVEM postulará a su propia candidata, la senadora Ruth González, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, y se da por descontado de que retendrán la gubernatura, con lo que en 2027 el Partido Verde podría obtener cuatro gubernaturas.
En una alianza como la de MORENA con el Verde Ecologista y el PT, no debería de sorprendernos que haya reparto de candidaturas entre estos partidos como sucedió en esta ocasión. O si no se llegó a un acuerdo, entonces romper la alianza en esa entidad, como sucede en San Luis Potosí, sin que ello repercuta o afecte al resto de los estados en juego. Es lo más lógico, y en este caso habrá que reconocerle a la cúpula del PVEM su capacidad y éxito para lograr una negociación que les dejó mayores beneficios que los que muchos, incluidos ellos mismos, nos hubiéramos imaginado.
Sin embargo, el otro lado de la moneda y la interpretación que podemos darle, en una primera instancia, sin entrar en otros detalles, es que MORENA decidió entregar esas candidaturas por dos razones: Porque sus perfiles ahí eran “impresentables” o “incompetentes”, y por una razón u otra no estaban en condiciones de ser competitivos ante sus adversarios, y seguramente consideraron que era mejor competir con los perfiles del Verde Ecologista que pueden garantizarles el triunfo, “cobijados” con la marca de la 4T.
¿O a cambio de qué MORENA entregó estas tres candidaturas y deja el camino libre en San Luis para que el Verde repita en la gubernatura? ¿Qué mayores ventajas puede obtener MORENA, entregándole al Verde las coordinaciones en estos tres estados, donde podríamos presumir que no estaría en riesgo el triunfo si hubiesen designado a morenistas -presentables y capaces- como coordinadores? ¿O, contra lo que dicen las encuestas, MORENA advierte una derrota en esas tres entidades y prefirió que fueran otros los derrotados? ¿O la amenaza del Verde fue de tal magnitud que logró “doblar” a la cúpula morenista y a la propia presidente Claudia Sheinbaum?
Porque, de que hubo negociación, la hubo, pero ¿a cambio de qué fueron esas tres cuasi candidaturas?
Concluimos, por tanto, que al ser del Verde quienes lograron la mayor y mejor calificación para obtener la coordinación estatal, es porque MORENA no tenía con quién competir por la gubernatura. Al menos n que fuera presentable y competitivo. O, ¿qué hay detrás de estas designaciones a favor del PVEM que aún no conocemos?
Al tiempo…
Columna publicada originalmente en: ¿A cambio de qué MORENA entregó 3 candidaturas al Verde?