Ante la decisión de los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de revocar los lineamientos de paridad que impuso “arbitrariamente” -a decir de la magistrada Claudia Valle- el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) para ocho municipios, entre ellos Zapopan y Tonalá, de la zona metropolitana, las dirigencias del PRI, encabezada por Laura Haro Ramírez, y la de Movimiento Ciudadano, que preside Mirza Flores Gómez, culparon al partido MORENA de la decisión del órgano electoral por haber impugnado aquella medida.
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Movimiento Ciudadano aseguró que la decisión de MORENA -que hizo valer una facultad legal que tienen todos los partidos políticos- generó “un revés para el avance de la participación política de las mujeres”, porque, según ella, los lineamientos del IEPC “buscaban garantizar la elección de mujeres como presidentas en ocho municipios (…), donde históricamente nunca han gobernado”.
Como las primeras mujeres en ser presidentes estatales de sus partidos, ¿Mirza Flores y Laura Haro necesitaban del mandato del máximo órgano electoral del país para postular mujeres como candidatas a alcaldesas en ocho municipios de Jalisco o en más, si así se lo proponen y lo aprueban sus respectivos órganos internos responsables de hacerlo? ¿Qué les impide postular mujeres como candidatas, sin que se los obligue el árbitro electoral?
Por eso extraña que repartan culpas, cuando sólo basta que ellas, como dirigentes partidistas, tengan la voluntad política y la capacidad de convencimiento al interior de sus partidos para que postulen mujeres, no sólo obligadamente en ocho municipios sino en muchos más.
¿Será, acaso, que necesitan esa obligatoriedad por ley, porque en la definición de las candidaturas la última palabra la tendrá su jefe político -un varón-, como el gobernador Jesús Pablo Lemus Navarro o el dueño del partido, Dante Delgado -otro varón-, en el caso de Movimiento Ciudadano, y Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional, en el caso del PRI, quienes no necesariamente se sienten obligados o convencidos de postular mujeres, aunque lo digan en el discurso, “de dientes para afuera”? Todos sabemos que las candidaturas serán “palomeadas” en Casa Jalisco, en la sede nacional de MC y en el edificio tricolor de Insurgentes Norte 59, en la Ciudad de México, como ha sido siempre.
Pero sería bueno también que Flores Gómez y Haro Ramírez le expliquen a los jaliscienses ¿qué hicieron sus diputadas en la pasada LXIII Legislatura -la segunda del sexenio de Enrique Alfaro-, cuando por vez primera en la historia política de Jalisco estuvo integrada mayoritariamente por mujeres, para garantizar el avance en la participación política de las féminas en Jalisco y los lineamientos de paridad para que no quedaran sujetas a la discrecionalidad?
La Legislatura pasada estuvo integrada por 24 mujeres -el 63%- y 14 varones, de la cuales Movimiento Ciudadano tuvo 11 -de 16 legisladores- y el PRI tuvo tres -de cinco-. A ellas hay que sumarles cinco de MORENA, tres del PAN, una del Verde Ecologista, una más de Hagamos y otra de Futuro.
¿Qué hicieron con esa mayoría a favor de las mujeres en la política en Jalisco? Todos lo sabemos: Exclusivamente lo que les instruyeron desde Casa Jalisco, incluso aquello que aseguraba la paridad en las candidaturas, pero a conveniencia, porque esas reformas aprobadas permitieron que MC sorteara la obligación de postular mujer a la gubernatura en el 2024.
Hasta de eso fueron cómplices las mujeres diputadas de Movimiento Ciudadano: Marcela Padilla, Alejandra Guadans, Gabriela Cárdenas, Fabila Cuán, Mónica Magaña, Rocío Aguilar, Celenia Contreras, Priscila Franco, Dolores López, Estefanía Padilla y Claudia Salas. Y las del PRI: Hortencia Noroña, Ana Degollado y Verónica Flores.
Entonces, ¿con qué autoridad moral hoy las dirigentes de MC y el PRI, Mirza Flores y Laura Haro, respectivamente, se “rasgan las vestiduras” porque la Sala Superior, a propuesta de la magistrada Claudia Valle, revocó una aberración y una “arbitrariedad” del IEPC y el TRIEJAL, de la que muchos sospechan surgió de los “sótanos del poder” de Casa Jalisco?
¿Con qué cara salen a dar la cara en “defensa” de los derechos políticos de las mujeres, si cuando tuvieron la fuerza para hacerlo terminaron “sometidas” a la voluntad y las directrices del Gobernador en turno?
Ya veremos si, para empezar, de veras postulan mujeres en los ocho municipios que marcó el IEPC y en cuántos más.
*Columna publicada: La encrucijada del PRI y Movimiento Ciudadano
