El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco ha entrado a un período a partir del cual definirá su futuro después de los comicios de junio del 2027: avanza, que sería una bocanada de oxígeno, o retrocede, que sería comenzar a cavar su tumba.
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Laura Haro Ramírez solicitó licencia como dirigente estatal para ir en busca de la reelección, en una contienda que parece innecesaria si no es porque deben de cumplir los estatutos, pero de antemano nadie duda, dentro y fuera del PRI, que sin problema alguno volverá a ser electa por la base militante -el método recientemente aprobado para su proceso interno, y así evitar alguna desagradable sorpresa- para mantenerse al frente del partido, esperar los tiempos de los “destapes” y definir si se lanza como candidata a la presidencia municipal de Zapopan -como la “destaparon” Andrea Márquez y Valeria Guzmán, dirigentes del PRI Zapopan y de la organización de las mujeres en el estado, respectivamente- o se “reserva” un lugar en la lista de plurinominales para el Congreso del Estado.
Todo esto lo sabremos el 13 de marzo cuando, de acuerdo a la convocatoria que se publicó el martes pasado- se lleve a cabo la jornada electiva o antes -quizás el 22 de febrero-, si la de Haro Ramírez y Aurelio Fonseca es la única fórmula registrada o si alguna de ellas se declara improcedente y queda solamente una. Pero la verdad, el proceso de elección será de mero trámite.
Pero más allá de esto, lo importante es qué sucederá después del 2027 con el partido que en Jalisco gobernó por más de 70 años y cuyo declive comenzó en 1994 cuando perdió la gubernatura por vez primera, porque su regreso y despedida del 2012 al 2018 con Aristóteles Sandoval fue un mero accidente.
Y es que no hay señal alguna que indique que el PRI pueda tener recuperación alguna; por el contrario, los pronósticos son bastante pesimistas porque tiene enfrente a los partidos en el poder estatal, Movimiento Ciudadano, y federal, MORENA, además de un Partido Acción Nacional que lo supera y que sería el captador de votos que no irían para ninguno de los dos partidos anteriores. Y, además, no cuenta con un factor de influencia a nivel nacional del que pudiera “colgarse”. Su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, le representa más un lastre que una ventaja.
En un momento dado, el PRI estaría jugando un papel de aliado de Movimiento Ciudadano frente a la amenaza que representa un avance de MORENA en el estado.
De entrada, su militancia es bastante magra. De acuerdo a los datos más recientes del Instituto Nacional Electoral (INE), de 2023, tras la desaparición del Partido de la Revolución Democrática, el PRI es el partido en Jalisco con el menor número de militantes, superado, incluso, por los partidos Verde Ecologista y del Trabajo. En Jalisco, de acuerdo a información del Instituto de Información, Estadística y Geográfica de Jalisco, con base en datos del INE al 31 de agosto de aquel año, en el estado hay 185 mil 849 personas afiliadas a alguno de los partidos políticos nacionales, distribuidos de la siguiente manera:
- Movimiento Ciudadano (MC): 60 mil 498 (32.55%).
- Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA): 58 mil 273 (31.36%).
- Partido Verde Ecologista de México (PVEM): 25 mil 855 (13.91%).
- Partido Acción Nacional (PAN): 17 mil 990 (9.68%).
- Partido del Trabajo (PT): 9 mil 952 (5.35%).
- Partido Revolucionario Institucional (PRI): 7 mil 105 (3.82%).
- Partido de la Revolución Democrática (PRD -ya desaparecido-): 6 mil 176 (3.32%).
Aquí no se toma en cuenta a quienes fueron militantes de los también ya desaparecidos partidos locales Futuro y Hagamos, que hasta el momento, al igual que los perredistas, se desconoce si ya se sumaron a cualquiera de los partidos nacionales anteriores como militantes.
Valga destacar que a nivel nacional el PRI cuenta con un universo de militantes de 1 millón 411 mil 889, por lo que con sus 7 mil 105 afiliados el priismo jalisciense ocupa el lugar número 27, superando solamente a Tabasco, Quintana Roo, Baja California, Morelos y Baja California Sur. Pero en porcentaje de priistas por estado, se ubica en el lugar número 31, con el 3.82%.
Este es, pues, el priismo en Jalisco cuyas “riendas” retomará Laura Haro Ramírez en las próximas semanas, y quien le tocará jugará en el 2027 el papel de “médico”, deshacer un “entuerto” y revivir un “moribundo” o el de “sepulturera”, aunque se escuche feo.
Al tiempo…
*Columna publicada en: El PRI Jalisco ¿cavará su tumba tras elecciones del 2027?
