Si bien los problemas y vicios que se presentan en los procesos electorales y como consecuencia en las administraciones públicas, son de origen nacional, en lugares como Tlajomulco, se convierten en pesadillas para la comunidad. La ignorancia y la improvisación de los dirigentes han llevado a los procesos electorales a aberraciones.
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La pinza se cierra con resultados impredecibles
Las administraciones municipales se han convertido en botín de administradores improvisados y depredadores, que con decisiones
discrecionales abusan de las adquisiciones de bienes y servicios y de obra pública innecesaria, entre otros actos.
Las decisiones deben ser de mejora de servicios y agilizar los sistemas administrativos, inhibir además decisiones de coerción que generan porcentajes para los funcionarios. Los viciados procesos electorales acabaron por convertir las administraciones públicas en botines, contrarios a los intereses democráticos y al servicio de las comunidades.
Intereses políticos
Para el caso de Tlajomulco se volvió paradójica la participación de intereses, en algunos casos de origen criminal en funciones como la seguridad pública y la creación de vivienda, haciendo de esos procesos negocios ilegales. En los que se abusó de las necesidades sociales, de manera especial de quienes aportan al ahorro de la vivienda, que fue convertido en financiador de empresas ligadas a funcionarios públicos. Abusando de las lagunas normativas y torciendo funciones que la norman.
Los efectos en el caso de Tlajomulco son patéticos, afectando como era de esperarse, toda la estructura municipal, en especial los servicios públicos, con abuso de los recursos públicos, a costa de las personas con precariedad económica y alimentando además el círculo vicioso del fenómeno de la delincuencia.
De esos vicios participaron todos los partidos políticos, pero el caso más ilustrativo son los diez primeros años que administró el municipio Movimiento Ciudadano, en que se generó un crecimiento exageradamente anormal, duplicando la población de 2010 a
2020, fenómeno que se sigue alimentando.
Para frenar esos abusos se deben reencauzar los procesos desde la selección de candidatos a alcalde. Los dos principales partidos que operan en Tlajomulco han tenido manifestaciones y hechos violatorios, no solamente de la norma electoral sino de la criminal, por ejemplo en la elección de 2021 Morena fue cuestionada por la compraventa de candidaturas, entre ellas la de Tlajomulco y en la elección de 2024, fue tratada por los medios locales, la operación del gobierno morenista de Colima para impulsar la elección federal y local, con recursos públicos de ese Estado.
Los partidos
Ahora bien, ¿Que puede hacer una sociedad cooptada por los intereses de los grupos que dominan los partidos? Solamente existe una posibilidad, dejando de lado las manipuladas y entrampadas candidaturas ciudadanas, que se convirtieron en una broma de mal sabor. La reorganización de la sociedad a través de sus liderazgos.
Por el crecimiento desenfrenado de la migración al municipio, tendría que ser un proceso en dos etapas. La primera la deben encabezar los liderazgos de origen histórico, sustentados en el conocimiento social de los años. Una segunda etapa sería la incorporación de liderazgos espontáneos, surgidos de los asentamientos recientes.
Se articularía un mecanismo social capaz y eficiente, con capacidad de inducir el voto por quien ofrezca mayor certeza y honorabilidad. A la vez que se convertiría en automático en un Consejo Social, que vigile la administración municipal, que supervise el gasto municipal, el endeudamiento y la aprobación de perfiles de los servidores públicos, a la vez que apruebe la obra públicay las compras. Sería un mecanismo legítimo para encauzar la administración en servicio de la comunidad.