En el marco del Día Mundial del Agua, la ONU alerta que la falta de saneamiento y acceso al recurso perpetúa la desigualdad de género, una realidad que golpea con fuerza desde el África subsahariana hasta las riberas del Lago de Chapala.
Bajo el lema “Agua y Género”, las Naciones Unidas conmemoran este 22 de marzo haciendo énfasis en que el agua no es solo un recurso natural, sino un factor que define las relaciones de poder y las oportunidades de desarrollo. Sin agua segura, los derechos fundamentales de mujeres y niñas —como la educación y la salud— quedan en segundo plano.
El peso de la escasez de agua sobre los hombros femeninos
A nivel global, la crisis hídrica tiene consecuencias físicas y sociales desproporcionadas. En regiones rurales de África, mujeres y niñas recorren más de 10 kilómetros diarios cargando recipientes de hasta 20 kilogramos sobre sus cabezas.
Este esfuerzo físico no solo provoca daños crónicos a la salud, sino que las excluye del sistema educativo y del mercado laboral, perpetuando un ciclo de pobreza vinculado directamente a la falta de infraestructura.
México: Un panorama de acceso irregular
La situación en territorio nacional es crítica. Según datos de la Universidad Iberoamericana (2025), poco menos del 20% de los hogares mexicanos padece inseguridad hídrica moderada o severa. En estados como Oaxaca, Guerrero y Chiapas, la ausencia de redes de distribución obliga a las familias a depender de manantiales lejanos o agua de lluvia.
La paradoja de Jalisco: Abundancia sin salud
Incluso en entidades con grandes cuerpos de agua, el acceso al agua potable es un privilegio. Jalisco alberga el lago más grande del país, pero sus comunidades ribereñas viven una realidad alarmante.
- El caso de Agua Caliente: En esta localidad del municipio de Poncitlán, el suministro es irregular y los habitantes dependen directamente de las aguas del lago.
- Contaminación crítica: Investigaciones recientes (2019-2024) han detectado la presencia de metales pesados y plaguicidas en estas fuentes.
- Impacto sanitario: La comunidad enfrenta una crisis de salud pública con una elevada incidencia de padecimientos renales, incluso en población infantil, superando los límites permitidos por la NOM-127-SSA1 y los estándares de la OMS.

Un llamado a la acción inmediata
Este 22 de marzo no puede quedarse en la reflexión. La urgencia de diagnosticar la calidad de las fuentes de abastecimiento y garantizar el suministro es vital para detener la vulnerabilidad de las comunidades. La conservación del agua y la inversión en infraestructura no son solo tareas ambientales, son el único camino para que ninguna mujer o niña vuelva a ver su futuro limitado por la falta del líquido vital.
Texto: Carlos Javier Escudera Santiago, profesor-investigador del Departamento de Biotecnológicas y Ambientales de la UAG. Desde el 2023 pertenece a la Sociedad de Química de Guadalajara, A.C. En 2024 se unió como miembro del Comité Académico del Consejo de Cuenca del Río Santiago.
