La crisis del agua contaminada (sucia, pestilente, de color oscuro o grisaceo) en la zona metropolitana ha generado una crisis política al interior de Movimiento Ciudadano, tanto en el partido como en el Ejecutivo y el Legislativo:
El gobernador, enojado, por no decir “encabritado”, les alzó la voz y dio un fuerte “jalón de orejas” a sus diputados por haber aprobado la comparecencia del titular del SIAPA, Ismael Jáuregui; la diputada Gabriela Cárdenas, presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, ya no encuentra “la salida” por lo mal que la ha hecho quedar el propio Ismael Jáuregui, no sólo ignorando o despreciando el llamado de los diputados -él simplemente cumple órdenes-, sino porque no ha cumplido con la entrega de la información que se comprometió entregar a los legisladores; el jefe del Gabinete, Alberto Esquer, mejor prefirió “esconderse”, luego de haber sido obligado a dar la cara y salir a anunciar un inexistente Plan Integral del Agua o Plan Hídrico para el que no tienen ni un solo peso; el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, como operador político del gabinete, no ha sido capaz de cruzar una sola palabra con los cientos de personas que se han manifestando por la pésima calidad del agua que llega a sus casas, mientras que su subsecretario del Interior parece estar “escondido”; la dirigente del partido, Mirza Flores, se quedo sin argumentos para defender a su gobierno y seguir repartiendo culpas a la oposición, pues la ciudadanía ya no les cree ante las evidencias; y las dos diputadas favoritas del gobierno para salir a despotricar en contra de sus adversarios políticos o “presumir” obras con medias verdades, y “ajonjolí de todos los moles”, Alejandra Giadans y Mónica Magaña, simplemente dan “palos de ciego”.
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La realidad es que en el Ejecutivo no saben qué hacer ni cómo salir del “pantano” en el que se han hundido desde 2015 cuando Movimiento Ciudadano llegó a los gobiernos municipales de la zona metropolitana y en 2018 al Gobierno del Estado, amén de los “castillos en el aire” que les heredó Enrique Alfaro Ramírez, que orgulloso presumió antes de irse a España que dejaba solucionado el problema del agua potable para la zona metropolitana para los próximos 50 años.
Todo esto, adelantábamos el viernes pasado en nuestras redes sociales, ha generado inconformidad, irritación, desconcierto, malestar y enojo entre miembros del gabinete lemusista y de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso del Estado, porque los “estrategas” de Casa Jalisco los han obligado a salir a “dar la cara” sin nada que soporte su discurso ni el famoso plan hídrico fantasma que nadie conoce, como le sucedió a Esquer Gutiérrez, primero, y al secretario de Salud, Héctor Raúl Pérez Gómez, después, quien prácticamente fue obligado a salir ante los medios de comunicación a declarar, sin que nadie le crea, que no hay riesgo sanitario por el agua contaminada, más, sin embargo, tuvo que alertar a la población de que el agua que el SIAPA les surte no es apta para cocinar, beber o lavarse los dientes, por lo que recomendó comprar garrafones de agua purificada como la única solución.
“Emborrachados” como andaban por la fiesta mundialista, en Palacio de Gobierno y Casa Jalisco poca o ninguna atención le prestaron a este grave problema que los diputados emecistas ya advertían les iba a “explotar” en la cara, pero en el Ejecutivo creyeron que bastaba con salir a anunciar el inexistente plan para el que no se tiene ni un peso, y así amortiguar y “apagar” la inconformidad ciudadana que cada día va en aumento, mientras el gobierno de Lemus se hunde en la incapacidad para tomar “el toro por los cuernos”.
Pero esa inconformidad ciudadana por el agua contaminada ya se “contagió” a las filas de Movimiento Ciudadano, particularmente al gabinete estatal y a la bancada de los llamados diputados “ciudadanos”, por las “vergüenzas” y los “ridículos” que les obligan salir a hacer, en afán de defender no sólo a un organismo que está sumido en la corrupción y la ineficiencia, sino a funcionarios que simplemente no hacen nada por justificar la razón de ocupar el cargo que tienen y ganar el nada despreciable sueldo que se llevan.
¿En dónde y cuándo se “reventará” la paciencia de los emecistas por esta crisis? Esas son las apuestas que están sobre la mesa.
Al tiempo…
*Columna publicada originalmente en: Crisis por el agua contaminada y al interior de MC
