Aunque se quiera disimular lo contrario, aunque la narrativa en las entrevistas busque aparentar lo que no es y aunque en las redes sociales pretendan hacer creer que son una “familia feliz”, la realidad es que existe un profundo divorcio entre el partido Movimiento Ciudadano (MC) y el gobernador Jesús Pablo Lemus Navarro.
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En los hechos se confirma lo que en Marcatextos hemos sostenido: No hay “química” entre Lemus Navarro y el partido que lo postuló a la gubernatura, por mucho que Mirza Flores Gómez, dirigente estatal, se esfuerce por hacer creer lo contrario.
Y a esto se suma la “orfandad” en que se encuentran los diputados integrantes de la fracción parlamentaria de MC y el desconcierto y la total ignorancia de los integrantes del gabinete estatal sobre qué rumbo seguir, porque su “capitán” anda más desorientado que ellos, porque carece de experiencia para agarrar el “timón” y llevar el barco “naranja a “buen puerto”, y porque con apenas 15 meses en el gobierno ya “perdió la brújula”.
A lo largo de este año y tres meses del incipíente gobierno lemusista, lo único seguro que sabe la estructura del partido y los miembros del gabinete es que obligadamente deben de replicar en sus redes sociales cualquier anunció que haga en las mismas el gobernador del Estado, so pena de ser reconvenido por no hacerlo.
Y no es exageración. Se sabe que diputados o integrantes del gabinete que no replican lo publicado por Lemus Navarro, reciben un mensaje recordándoles que textos del gobernador no han replicado. Y se los envían subrayados con una línea en color rojo.
Durante los momentos de crisis -que no han sido pocos- que en tan breve tiempo ha enfrentado el gobierno de Jesús Pablo, no se ha celebrado una sola reunión que cada ocasión amerita entre el Gobernador y el partido Movimiento Ciudadano para “cerrar filas” e ir en el mismo sentido. O a menos que sea lo único muy en secreto que se tenga y no haya habido “filtración” alguna de ello, como si fuera “razón de Estado” mantenerlo en secreto.
Crisis
Y momentos de crisis no han sido pocos: El caso del Rancho Izaguirre; las matanzas en Teocaltiche y el fracaso de pacificarlo en 45 días; los millonarios gastos hechos en rehabilitaciones como la Minerva, la Plaza de la Liberación, la Plaza de la República y el Parque Revolución que “van que vuelan” a convertirse en la “Estafa Maestra” del actual gobierno.
Y qué decir de la cuestionable renta de patrullas y compra de las Cybertrucks que sólo han servido para tres cosas: para que los patrulleros vean Netflix, para tomarse la foto con ellas y para exhibirlas en las plazas públicas.
Del “tarifazo” y del “tarjetazo”. De los “narcobloqueos” por el caso “Mencho”. Y de la pésima calidad del agua, sucia y apestosa, que reciben en las casas de casi 200 colonias de la zona metropolitana.
De todo esto, la única relación que sabemos que hay entre el gobernador Lemus Navarro, la dirigencia del partido Movimiento Ciudadano y los integrantes de su gabinete es la vergonzosa réplica que hacen obligadamente de todo lo que sobre estos temas sube el Ejecutivo en sus redes sociales. No más.
Por ejemplo, hoy los diputados de MC no saben qué carajos hacer y qué va a suceder para resolver el grave problema del agua sucia y apestosa que reciben en sus casas cientos de miles de jaliscienses del área conurbada. Son cómplices de la inacción de su gobierno estatal y sus gobiernos municipales.
Ya hasta el Arzobispado de Guadalajara se involucró en el tema en su órgano oficial de comunicación, el “Semanario”, en cuyo editorial resumió su posicionamiento en una línea que dice: “La Virgen (de Zapopan) pone lo que está de su parte, pero no suple flojeras ni incapacidades”.
Frente a este gravísimo problema, el partido que encabeza Mirza Flores ha preferido un sepulcral silencio. No sabe qué decir ni tiene argumentos para defender lo indefendible.
Y es que quizás dirigentes partidistas, diputados e integrantes del gabinete, todos ellos de Movimiento Ciudadano, ya quedaron “ciscados” ante el ridículo que les hizo pasar el gobernador con el “tarifazo” y el “tarjetazo”, que cual “perritos falderos” salieron a defenderlos y hasta una intensa, excesiva y desvergonzada promoción le hicieron a la empresa Broxel, para que a final de cuentas Lemus Navarro los dejara “colgados de la brocha”, reculara y decidiera que la famosa tarjeta ya no sería obligatoria para ser beneficiario del subsidio a la tarifa del transporte público.
Y todo indica que este escenario así seguirá: El Ejecutivo preocupado por cuidar su imagen en redes sociales sin dar la cara por los graves problemas que enfrenta la sociedad; los miembros del gabinete dando “palos de ciego”, intentando hacer lo que creen que deben de hacer; los diputados, sin coordinador que los guíe -porque tampoco sabe qué hacer-, seguirán a las órdenes del Ejecutivo en el papel de sus “empleados”, y distrayéndose con hacer campaña propia para sus aspiraciones en el 2027; y la dirigencia de Movimiento Ciudadano, repitiendo la “cantaleta” de que gracias a ellos Jalisco es el mejor estado del país, tratando de evitar que el partido se siga hundiendo por culpa de un gobierno que, en apenas 15 meses, ya “perdió la brújula”.
Y por eso hay una pregunta que ante este escenario muchos se preguntan: ¿Hacía dónde va Movimiento Ciudadano -como partido y en el gobierno- en este sexenio?
*Columna publicada en: El divorcio de Movimiento Ciudadano y Lemus
