El último año del gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard invitó a los líderes de Movimiento Ciudadano de Jalisco, que en ese momento administraban el municipio de Tlajomulco, a una demostración de la operación de seguridad pública de la Ciudad de México.
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Ebrard había contratado a Rudy Giuliani, ex alcalde de la ciudad de Nueva York a desarrollar un proyecto para mejorar la seguridad pública en la ciudad. De ahí los dirigentes de Movimiento Ciudadano, obtuvieron varias ideas importantes para aplicar en las administraciones municipales y en lo que sería el futuro gobierno del estado.
Los locales no lograron los porcentajes de abatimiento de delitos por varios errores, omisiones, desconocimiento y desentendimiento del tema, que los llevó al fracaso. El primero de ellos fue aliarse con la delincuencia organizada, el segundo aplicar el gasto en asuntos secundarios.
La idea central fue a partir de la demostración de la utilización del sistema de cámaras, en la comisión de delitos en la calle y la consecuente persecución de los infractores, hasta su detención. Lo que no les dijeron es que la Ciudad de México tenía a ese momento ocho policías por cada mil habitantes, lo que les permitía una actuación holgada e inmediata de los patrulleros, en el seguimiento que se daba a las cámaras.
El problema ha sido que Tlajomulco y en general los municipios metropolitanos, apenas rebasan el porcentaje de un policía por cada mil habitantes y el desmantelamiento del equipo de patrullaje, que en especial enTlajomulco, ha sido precario de manera sistemática. En el caso de Nueva York se rebasan los tres policías por el millar de habitantes.
Con la idea incompleta de la Ciudad de México, el alcalde que administró Tlajomulco en los años de 2015 a 2018, con una inversión importante del gobierno federal de Peña Nieto, construyó la sede de la policía municipal y adquirió un número importante de cámaras, aunque se olvidó del recurso humano y del patrullaje. Con esa inercia operó el alcalde que lo sucedió, lo que motivó que en la actualidad la corporación se encuentre prácticamente desmantelada.
Por información publicada en el periódico Mural los días 4 y 5 de mayo, nos enteramos de que la actual administración municipal se involucró en un proyecto para los tres años, en que se incluye una primera etapa de instalaciones de cien millones de pesos y equipamiento de 250 millones, para variar en un sistema de monitoreo de cámaras de video. Actualmente dispone la corporación de 1,300 cámaras, con una adquisición futura inmediata de 1,800 cámaras y 2,500 en una segunda etapa.
El costo estimado es de 500 millones de pesos en los tres años de la administración y no hablan de contratación de personal, su obligada capacitación y la depuración de sus apenas 800 elementos. Cuando deberían tener una plantilla de cuando menos tres mil policías profesionales, perfectamente entrenados.
Pudiera mejorarse sustancialmente la seguridad en Tlajomulco con la contratación de 1,000 elementos, que tendría un costo anual aproximado de 240 millones y la adquisición de 100 patrullas con un costo de 150 millones de pesos, que podrían atender en los tres turnos, 1,200 policías. Por la ruta que van, el resultado será continuar con el fracaso endémico de la seguridad pública.
