Ayer nos fuimos a dormir -quienes pudieron hacerlo- con el “Código Rojo” en vigor que se implementó alrededor de las 10 de la mañana cuando, a través de sus cuentas en redes sociales, el gobernador de Jalisco, Jesús Pablo Lemus Navarro anunció: “Fuerzas federales realizaron hace unas horas un operativo en Tapalpa que ha derivado en enfrentamientos en la zona.
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También a raíz de dicho operativo, en distintos puntos de esa región y en otros puntos de Jalisco individuos han quemado y atravesado vehículos para inhibir la acción de las autoridades. He dado la instrucción de instalar de inmediato la mesa de seguridad con autoridades de los tres niveles de gobierno y activar el código rojo con el fin de inhibir actos contra la población…”.
Dos horas después, la situación era incontrolable y reiteró: “Continuamos en Código Rojo…”. Y ante la incapacidad e imposibilidad de hacer algo, llegaron las recomendaciones: “Reiteramos la recomendación de evitar salir de sus hogares…”, “Les recomendamos no circular por carreteras…”. “Recomendamos mantenerse en sus hogares hasta que se tenga la situación bajo control…”. “El servicio de transporte público en el estado se suspenderá hasta que la situación quede controlada…”.
A la medianoche, cuando redactábamos estas líneas, ni “la situación estaba bajo control”, pues a esa hora se reportaban más vehículo incendiados y balaceras en diversos puntos de Guadalajara y Zapopan, así como incendio de negocios en varios municipios del resto del estado, y ni el servicio del transporte público se había restablecido; por el contrario, mucha gente se quedó “atrapada” en la calle o en “refugios” que les brindaron personas o familias que atestiguaron que no había modo de que se trasladaran a sus hogares.
Y tan la situación nunca pudo estar ayer “bajo control”, que alrededor de mil personas tuvieron que quedarse a dormir en el estacionamiento de el Zoológico de Guadalajara porque no tenían modo de trasladarse a sus lugares de origen, ante la inseguridad que aún se vivía en las calles y carreteras. El portal “Guardia Nocturna”, reportó así la situación que vivieron estos visitantes:
“Cerca de mil personas varadas pasarán la noche en el Zoológico de Guadalajara. Elementos de la Policía del Estado brindan vigilancia y acompañamiento a aproximadamente mil paseantes provenientes de Aguascalientes, Guanajuato, Michoacán y Zacatecas, quienes quedaron varados en la ciudad tras los bloqueos carreteros registrados en distintos puntos. Las y los viajeros pernoctarán en el estacionamiento del Zoológico de Guadalajara, donde permanecen 21 autobuses, cinco furgonetas y cuatro vehículos particulares. Autoridades informaron que el DIF Jalisco apoyará con cobijas, agua potable y pañales, además de que se habilitarán los baños del recinto para su uso durante la noche. La vigilancia se mantendrá de forma permanente para garantizar la seguridad de las familias mientras se normaliza la situación en las carreteras”.
No voy a entrar a analizar la aprehensión y muerte de Nemesio Ocegueda Cervantes, alias “El Mencho”, las consecuencias que su desaparición traerá para el mundo del crimen organizado y para los gobiernos, como tampoco las repercusiones que tendrá a nivel internacional. Eso se lo dejo a los especialistas en temas de seguridad, a expertos en la materia.
Hoy lo que nos interesa es saber cómo amaneció Jalisco, cómo amanecieron los jaliscienses, de qué manera volverán a normalizar su vida y a partir de cuándo, porque prácticamente estamos a merced de lo que hagan las autoridades federales, pues las estatales prácticamente “desaparecieron” ayer, so pretexto de participar en la Mesa de Seguridad, de la cual nunca ofrecieron prueba alguna de que realmente estuviera funcionando como tal, pues como bien lo dijo un amigo, no me imagino a los elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional sentados por horas, mientras Jalisco era un “infierno”.
La única ocasión en la que el gobernador Lemus Navarro apareció en escena, fue a través de un video en el que se dedicó a a agradecer y a lanzar reconocimientos por la actuación del gobierno federal, del gabinete de Seguridad federal y de los ciudadanos que se mantuvieron resguardados en sus hogares.
Y no era para menos al ver que las autoridades estatales eran incapaces de darles la seguridad que requerían para efectuar sus labores, dentro de la normalidad posible. Pero nunca, en los poco menos de cuatro minutos que duró el video, ofreció información alguna que le dijera a los jaliscienses la situación que se vivía en el estado ni, mucho menos, alguna señal que generara tranquilidad y certidumbre sobre lo que sucedía. Fueron los medios de comunicación, siempre, los que nos mantuvieron al tanto, ante la ausencia de información por parte del Gobierno del Estado.
El Ejecutivo se “apanicó”. Se hizo “chiquito”. Nunca ofreció información a los jaliscienses sobre lo que sucedía en las calles y lo que estaba haciendo para garantizar la seguridad. Reconocemos la labor de los elementos de Seguridad que patrullando detuvieron a algunos de los autores de los incendios de vehículos, pero sus jefes tampoco jamás aparecieron para tranquilizar a la ciudadanía. Nos fuimos a dormir sin saber qué garantías habría para amanecer hoy.
Estamos a 32 días de que se celebre el juego mundialista de México contra Portugal y a cuatro meses de que se dé el silbatazo inicial de los partidos que se jugarán en Jalisco, y ante lo sucedido ahora, queda más que evidenciado que le gobierno jalisciense no está preparado para garantizar la seguridad a propios y extraños. Quedó demostrado que el protagonismo, la frivolidad y el espectáculo son su especialidad, no el gobernar.
Ayer nos quedamos en casa como quizás nos quedamos algún otro domingo en el que no teníamos compromiso alguno o ganas de salir. Pero la sensación fue diferente. Nos sentimos distinto. En cualquier otro domingo, nos quedamos en casa sin preocuparnos de lo que sucede afuera o con la tranquilidad de que lo que sucede afuera no es nada extraordinario.
Pero ayer, aún y cuando no tuviéramos a qué salir, con las calles vacías y los comercios cerrados antes de su horario habitual, el silencio ensordecedor que olía a miedo, si no es que a pavor, nos quedamos en casa con una sensación de intranquilidad, de desconfianza, de inseguridad, de incertidumbre. Y así nos fuimos a dormir. Y posiblemente así amanecimos hoy. En ambos casos, escuchando el ulular de las sirenas de las patrullas o ambulancias.
Nos fuimos a dormir y, seguramente, amanecimos, convencidos de que no podemos poner nuestra seguridad en manos del actual gobierno estatal, porque ya demostró que no está a la altura, preparado y capacitado para hacerlo.
Por eso pregunto: ¿Cómo amanecimos, Jalisco…?
P,D. Por otro lado, también habrá que ver y comprobar si el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo está preparado para enfrentar lo que viene después de la desaparición -detención y muerte- de Nemesio Oceguera Cervantes.
Al tiempo…
*Columna publicada en: Tras Código Rojo: ¿Cómo amanecimos, Jalisco?
