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No todo lo que refresca, hidrata: Cómo protegernos en temporada de calor

No todo lo que refresca, hidrata: Cómo protegernos en temporada de calor
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Con la llegada de las altas temperaturas, el riesgo de sufrir un golpe de calor aumenta considerablemente. Ante el ambiente caluroso y húmedo, es vital tomar medidas preventivas, especialmente para proteger a los sectores más vulnerables: bebés, niños y adultos mayores.

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Sin embargo, existe una confusión común: solemos creer que cualquier bebida fría es buena para el cuerpo, pero la realidad es que no todo lo que refresca logra hidratarnos.

El peligro del golpe de calor

Un golpe de calor ocurre cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura debido a la exposición prolongada al sol o a ambientes sin ventilación. Si notas alguno de estos síntomas, podrías estar ante una emergencia:

  • Fiebre y piel enrojecida.
  • Respiración agitada.
  • Náuseas y mareos.
  • Confusión o desmayos.

El mito de las bebidas azucaradas

Es frecuente recurrir a jugos, refrescos o bebidas energizantes para calmar la sed. No obstante, estas opciones suelen ser perjudiciales para la salud.

Una sola lata de refresco de 355 ml puede contener más de 5 cucharadas de azúcar. Este exceso no solo falla en hidratar el cuerpo, sino que se vincula directamente con el desarrollo de:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Caries dental.
  • Alteración de la concentración en menores.
  • Riesgo de diabetes tipo 2 e hipertensión.

La clave: Agua natural

El agua simple es, en la gran mayoría de los casos, suficiente para cubrir nuestras necesidades biológicas. Si realizas actividad física intensa y sudas en exceso, puedes optar por bebidas con electrolitos, siempre y cuando no contengan azúcares añadidos.

Recomendaciones para una hidratación saludable

Para mantenerte a salvo durante esta temporada, sigue estos consejos prácticos:

  1. Bebe agua aunque no tengas sed: Acostumbra a tu cuerpo a ingerir líquidos de manera constante durante todo el día.
  2. Evita diuréticos: La cafeína y el alcohol pueden acelerar la pérdida de líquidos.
  3. Dale sabor natural: Si te cuesta trabajo beber agua simple, intenta con infusiones de fruta natural sin azúcar.
  4. Cuida tu entorno: Usa ropa ligera, utiliza gorra o sombrilla y evita la exposición directa al sol en las horas de mayor intensidad.
  5. Entrenamiento seguro: Hidrátate bien antes, durante y después de cualquier actividad física.

Recuerda: Elegir agua natural es un pequeño cambio que marca una gran diferencia. Fomentar este hábito en los más pequeños es la mejor inversión para su salud a largo plazo.

Por la Mtra. Monserrat Rodríguez León, directora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)


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